English Version

Contenido

Ciencia y la Biblia

Creación vs. Evolución

Dardos Bíblicos

Temas Doctrinales

Temas Prácticos


Recursos

Cursos Autodidácticos


Información acerca de:

Condiciones de Uso

Contactos

Derechos de Autor

Nosotros

Política de Privacidad




 

Apologetics Press :: Creación vs. Evolución

¿Se Arrepintió Darwin?
por Bert Thompson, Ph.D.
[English]
Versión Imprimible | Enviar este artículo

P.

A menudo circula una historia que sugiere que Charles Darwin, en su lecho de muerte, se retractó de su teoría de la evolución y se arrepintió del daño que él, y esta, habían hecho. El relato afirma que Darwin murió creyendo en Dios y en la salvación a través de Cristo. ¿Es esto cierto?

R.

Por muchos años, esta historia ha sido circulada. Esta aparece frecuentemente en boletines de congregaciones, casi siempre bajo la autoría de aquellos tres escritores famosos de nuestra generación: “Sr. Seleccionado”, “Sr. Anónimo” o “Sr. Copiado”. Sin duda aquellos que propagan esta historia tienen buenas intenciones. Pero, a pesar de sus buenas intenciones o la sinceridad de sus motivos, ellos están equivocados. La historia concerniente a un supuesto arrepentimiento de Charles Darwin simplemente no es verdadera. Y desafortunadamente, este no es único cuento que circula. Existen otros artículos de “interés noticiero” que son publicados—otra vez, no existe duda que por gente que tiene buenas intenciones—que son simplemente falsos. Dos vienen a la mente: (1) la historia que alega que los científicos de la IBM descubrieron una razón científica para el “día largo de Josué” en el Antiguo Testamento; y (2) el relato de cómo Madalyn Murray O’Hair supuestamente amenazó retirar toda transmisión cristiana en Norteamérica. Ninguna de estas historias es verdadera, ni están fundadas en el hecho, así como la historia del arrepentimiento de Darwin.

La historia que es contada muy a menudo—y existen casi tantas versiones de esta como cuentistas—dice algo como esto. Una cierta amiga de la familia Darwin, Lady Hope, era una creyente en la Biblia. Una vez se encontraba en la compañía del Sr. Darwin. Casualmente esta ocasión fue durante un otoño hermoso, justo unos pocos días antes de la muerte de Darwin. En ese tiempo, continúa el relato, ella le encontró leyendo, para su sorpresa, el libro de Hebreos del Nuevo Testamento. Después de algunas preguntas, Darwin comenzó a hablar acerca de que él era muy joven cuando formuló sus ideas de la evolución y que lamentaba que tanta gente había hecho de aquellas ideas su religión. Él luego insistió que Lady Hope regresara a su casa de verano esa tarde, a las 3:00 p.m., para leer la Biblia a sus sirvientes y a los aldeanos cercanos. Cuando ella preguntó qué quería exactamente Darwin que ella leyera, se supone que él volteó hacia ella y dijo con una voz enfática, “¡Lee acerca de Cristo y Su salvación!”. Lady Hope, así dice el cuento, rápidamente esparció la buena noticia de que Darwin, ahora en su lecho de muerte, se había convertido en un creyente en Dios y un cristiano.

Como con todos los dramas espurios tales como estos, es imposible trazar el origen de este relato. La investigación se hace más difícil cuando una y otra vez la historia es reimpresa, siendo firmada como “seleccionada”, “anónima” o “copiada”. Pero en raras ocasiones el cuento, en forma impresa, realmente fue atribuido a un diario americano publicado en los años pasados; The Watchman Examiner. Sin embargo, la investigación a través de todos las ediciones disponibles de esa publicación no ha provisto el relato original ni ninguna referencia a esta. Similarmente, en ocasiones la historia es atribuida, en forma impresa, al libro escrito por Luther Townsend, The Collapse of Evolution (El Colapso de la Evolución), pero eso, también, ha mostrado ser escurridizo. En resumen, cada vez que se hace una investigación de cualquier documentación original, esto termina con el dicho, “callejón sin salida”. Esto solamente debe causar que el inquiridor honesto llegue a sentir sospecha. Si esto fuera el fin del asunto, las sospechas pudieran permitir el beneficio de la duda y el relato pudiera ser aceptado como verdadero. Sin embargo, existe otra información que, considerada colectivamente, expone la naturaleza sospechosa de la historia—en cualquier forma.

Primero, desde un enfoque imparcial, déjeme declarar que realmente sí existió una “Lady Hope”. Malcolm Bowden, en su libro, The Rise of the Evolution Fraud (El Aumento del Fraude de la Evolución), provee documentación del Sr. L.G. Pine, ex editor de Burke’s Peerage en Gran Bretaña, de la existencia de Lady Hope (1982, p. 189). Y es cierto que ella vivió en Inglaterra en el mismo tiempo que Darwin. No obstante, la mera existencia de tal mujer, en cercanía a Darwin, no establece la veracidad de la historia bajo consideración. Se deben considerar también otros factores. Uno de estos viene de la hija del mismo Charles Darwin. Alrededor de 1842, la esposa de Darwin, Emma, dio a luz a su hija, Henrietta. Con el tiempo, ella se casó con un abogado inglés con el nombre de Richard Litchfield. Aparentemente, incluso antes de la muerte de ella, la historia de la conversión de su padre en manos de Lady Hope había comenzado a circular, ya que ella aborda este asunto en una carta escrita en febrero 23 de 1922 a The Christian, una revista religiosa. Sus comentarios fueron los siguientes:

Yo estuve presente a su [la de Darwin—BT] muerte. Lady Hope no estuvo presente durante su última enfermedad, o cualquier enfermedad. Yo creo que él incluso nunca la vio, pero en cualquier caso ella no tenía ninguna influencia sobre él en ningún campo de pensamiento y creencia. Él nunca se retractó de cualquiera de sus puntos de vista científicos, sea en ese entonces o antes. Nosotros pensamos que la historia de su conversión fue fabricada en los EE.UU. En la mayoría de estas versiones, se presentan cantos y una casa de verano donde los sirvientes y aldeanos le cantaron himnos. No existe tal casa de verano y ningún sirviente o aldeano le cantó himnos. La historia completa no tiene fundación en absoluto (vea Hawton, 1958, p. 4).

Algunos partidarios de la idea del arrepentimiento de Darwin pudieran sugerir que su hija Henrietta no desearía que la historia sea conocida aun si fuera cierta, y por tanto puede haber distorsionado o presentado falsamente los hechos. Aunque a primera vista esto puede parecer una posibilidad, otros factores van en contra de tal conclusión. Para asirse a la veracidad de esta historia, uno tuviera, en esencia, que calificar a la hija de Darwin como una mentirosa completa. Tal acusación sería muy difícil de sostener por varias razones. Primero, ella estuvo con su padre a su muerte. Pero con lo mejor de nuestro conocimiento, no existe evidencia alguna de que Lady Hope visitara alguna vez a Darwin al final de su vida. Segundo, aquellos que estaban más cerca a Darwin al tiempo de su muerte no sabían nada de su supuesta conversión. Tercero, la historia de esa supuesta conversión no comenzó sino hasta años después de la muerte de Darwin, lo cual no parece ser posible si es que la historia es verdadera—y considerada como verdadera por aquellos cuyas vidas estaban intrincadamente enlazadas con la de Darwin.

También se debe considerar esto: muchos de los “hechos” de la historia de Lady Hope son, muy simplemente, erróneos. Por ejemplo, Darwin murió el 19 de abril de 1882. Pero la historia de Lady Hope declara específicamente que ella le visitó en una tarde hermosa de otoño. Eso hubiera dejado seis meses entre su visita y su fallecimiento. Pero la evidencia disponible prueba fuera de toda duda que Darwin no estuvo postrado en cama ni “en su lecho de muerte” durante ese periodo de seis meses. Además, la historia indica que Lady Hope vino a hablar, por requerimiento de Darwin, en la casa de verano de su propiedad. Aunque la hija de Darwin señaló que tal casa de verano no existía. Adicionalmente, la historia dice que Darwin mencionó a Lady Hope que él había formulado sus pensamientos sobre la evolución cuando era solo “un joven con ideas no-formuladas”. Esto no tiene mucho sentido, ya que cuando Darwin finalmente publicó El Origen de las Especies, ¡él tenía 50 años de edad! Esto no le califica como un “joven”. El Origen de las Especies pasó por no menos de seis revisiones desde 1859 hasta 1872—y cada una fue en manos del mismo Darwin. Así que la sugerencia de que un “joven con ideas no-formuladas” fue responsable por El Origen, y los conceptos contenidos en este, simplemente no resiste el examen intenso.

Existe mucha más información que establece la conclusión de que la historia de “Lady Hope” es falsa. Wilbert H. Rusch y John W. Klotz han resumido la información en su excelente trabajo sobre este tema, Did Charles Darwin Become a Christian? (¿Llegó Darwin a Convertirse en Cristiano?) [1988]. Se recomienda al lector este volumen para un examen a profundidad de esa información, la cual es muy numerosa para ser producida en este artículo.

¿Se arrepintió Darwin? ¿Llegó a convertirse en un creyente en Dios o en un cristiano? La respuesta a ambas preguntas es un rotundo “no”. Los creacionistas y cristianos no se hacen un favor al circular historias tales como estas que no tienen fundamento (aunque sea inadvertidamente y con buenas intenciones). Cuando la verdad finalmente sale a la luz (¡y finalmente lo hará!), esta reflejará pobremente sobre aquellos que propagan tales mentiras. Aunque existen muchas herramientas legítimas y valiosas en el arsenal del apologista cristiano, tales historias como la revisada aquí no son parte de este arsenal y deben ser evitadas a toda costa. Si ve que esta historia reaparece en el futuro, por favor tome la oportunidad para compartir este material con aquellos que la cuentan. Existe suficiente material falso que es circulado sin que los cristianos alimenten el fuego con otros más.

REFERENCIAS

Bowden, Malcolm (1982), The Rise of the Evolution Fraud (San Diego, CA: Christian Life Publishers).

Hawton, Hector (1958), “The Myth of Darwin’s Conversion,” The Humanist, 73:4, July.

Rusch, Wilbert H. and John W. Klotz (1988), Did Charles Darwin Become a Christian? (Norcross, GA: Creation Research Society Books).



Derechos de autor © 2006 Apologetics Press, Inc. Todos los derechos están reservados.

Estamos complacidos de conceder permiso para que los artículos en la sección de "Creación vs. Evolución" sean reproducidos en su totalidad, siempre y cuando las siguientes estipulaciones sean observadas: (1) Apologetics Press debe ser designada como la editorial original; (2) la página Web URL específica de Apologetics Press debe ser anotada; (3) el nombre del autor debe permanecer adjunto a los materiales; (4) cualquier referencia, notas al pie de página, o notas finales que acompañan al artículo deben ser incluidas a cualquier reproducción escrita del artículo; (5) las alteraciones de cualquier clase están estrictamente prohibidas (e.g., las fotografías, tablas, gráficos, citas, etc. deben ser reproducidos exactamente como aparecen en el original); (6) la adaptación del material escrito (e.g., publicar un artículo en varias partes) está permitida, siempre y cuando lo completo del material sea hecho disponible, sin editar, en una extensión de tiempo razonable; (7) los artículos, en totalidad o en parte, no deben ser ofrecidos en venta o incluidos en artículos para venta; y (8) los artículos no deben ser reproducidos en forma electrónica para exponerlos en páginas Web (aunque los enlaces a los artículos en la página Web de Apologetics Press están permitidos).

Para catálogos, muestras, o información adicional, contacte:

Apologetics Press
230 Landmark Drive
Montgomery, Alabama 36117
U.S.A.
Phone (334) 272-8558
http://www.apologeticspress.org




Web site engine code is Copyright © 2003 by PHP-Nuke. All Rights Reserved. PHP-Nuke is Free Software released under the GNU/GPL license.
Page Generation: 0.239 Seconds