No para de sorprenderme que las muchas ideas generalmente aceptadas y “científicamente” declaradas que la mayoría de científicos respetados han sostenido puedan ser derribadas en un día con un solo descubrimiento pequeño. Aunque, nunca se cuestiona la manera en la cual se originan estos enunciados “científicos” erróneos sostenidos hace mucho tiempo. Por ejemplo, considere la información más reciente concerniente a la “evolución” mamífera.
Cerca al final de febrero de 2006, la Prensa Asociada, Reuters, y muchos otros medios noticieros difundieron historias documentando uno de los descubrimientos paleontólogos más recientes. Un equipo chino que cavaba “en la región de la Mongolia Interna de China, desenterró un mamífero muy parecido a un castor” (Schmid, 2006). A la criatura se le llamó Castorocauda lutrasimilis (que significa cola de castor en latín). Su esqueleto “tenía pelaje y huellas de escamas y el indicio de tejido suave en los miembros traseros” (Wilford, 2006).
¿Qué cosa es importante para la comunidad científica concerniente a este hallazgo? Según el “establecimiento”, este mamífero interesante vivió en China 164 millones de años atrás, aproximadamente 100 millones de años antes del tiempo que la mayoría de científicos creía que existían mamíferos diseñados para nadar o que eran más grandes que una musaraña. Schmid escribió: “El descubrimiento de un animal peludo, parecido al castor, que vivió en el mismo tiempo que los dinosaurios derribó más de un siglo de pensamiento científico concerniente a los mamíferos jurásicos. El hallazgo muestra que el rol ecológico de los mamíferos en el tiempo de los dinosaurios era mucho mayor de lo que se pensaba anteriormente” (2006). Wilford añadió: “En la perspectiva convencional, los mamíferos más antiguos eran pequeños, primitivos y parecidos a las musarañas, y no comenzaron a explorar los entornos variados del mundo hasta que los dinosaurios se extinguieron 65 millones de años atrás” (2006). Él continuó explicando en el artículo que el hallazgo trastorna completamente este panorama convencional.
Analicemos el asunto. Durante el “siglo” pasado, los libros de texto de ciencia nos han estado enseñando, y a nuestros hijos, que los mamíferos que vivieron con los dinosaurios eran pequeños, como de aproximadamente el tamaño de una musaraña. Esta enseñanza convencional sostenida por la mayoría en la comunidad científica era enfatizaba en nuestras mentes en muchas maneras posibles. Se nos contaba historias en las cuales los personajes viajaban al pasado al tiempo de los dinosaurios sin ninguna referencia a los mamíferos. Hemos vistos exhibiciones de museos que representan dinosaurios en todo lugar, sin ninguna señal de mamíferos. Se nos ha mostrado ilustraciones de libros de texto que representan a dinosaurios y que notoriamente carecen de mamíferos. Sin embargo, una pequeña criatura parecida al castor derriba lo que los científicos evolucionistas pensaban previamente acerca de los mamíferos y los dinosaurios.
Lo que molesta acerca de esta situación es que en los artículos que reportan el hallazgo, nadie se responsabiliza por la información errada que se ha divulgado durante el siglo pasado. ¿Cómo es posible que la mayoría de los científicos más brillantes haya fallado por 100 millones de años? Y ¿cómo es posible que la información acerca de mamíferos parecidos a los castores, la cual se ha enseñado como un hecho virtual en todo medio disponible, sea echada por la borda por un hallazgo único, pero que nadie cuestione la manera en que tal información errónea se divulgó por tanto tiempo?
Es tiempo que los pensadores críticos analicen bien las creencias “convencionales” del establecimiento científico. Cien millones de años es una gran cantidad de tiempo como para apagarla con un solo soplo. Lo cierto es que no solamente las ideas evolutivas acerca de cuándo vivieron los mamíferos son erróneas, sino el sistema completo está basado en suposiciones improbables, calculaciones inexactas y periodos de millones de años absurdamente exagerados (que pueden ser modificados por millones al antojo científico). ¿Qué otro hallazgo nuevo aparecerá mañana que extirpará otros 100 millones de años de tiempo hipotético y un siglo de pensamiento convencional?
Schmid, Randolph E. (2006), “New Fossil Overturns Notions of Mammals,” Albuquerque Tribune, [En-línea], URL: http://www.abqtrib.com/albq/nw_science/article/ 0,2668,ALBQ_21236_4500071,00.html.
Wilford, John Noble (2006), “Busy Beaver Swam with Dinosaurs,” Sydney Morning Herald, [En-línea], URL: http://smh.com.au/news/world/busy-beaver-swam- with-dinosaurs/2006/02/24/1140670261970.html.
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